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Martinson, Harry (Jämshög, 1904–Estocolmo, 1978)
VIENTOS ALISIOS,
Entre luz y oscuridad, Nórdica Libros, Madrid, 2009, págs. 111-168. Traducción de Francisco J. Uriz
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Canción a la madurez
IDemasiado tiempo estuvo el mundo jugando a la primavera.
Demasiado tiempo se estuvo exprimiendo un sentido
de la corona primaveral de los símbolos,
hasta que la sabiduría y la madurez perdieron su sonido de verano
y perdieron la fragancia de la arcadia.
Qué pudo hacer la sabiduría sino secarse
al no atreverse nadie abiertamente
a concederle la categoría de vida: una vida de árbol y de mar,
pero se demoró bajo los árboles de la primavera,
negó el poderoso aroma frutal de la madurez,
y adornó con lirios primaverales el río de su madurez.
¿Quién arrostra el verano?
¿Quién arrostra el madurar
convirtiéndose en una copa más amplia para el árbol
y en un mar más extenso?
II
Estábamos sentados en la playa donde las palabras se olvidan
y se cansan las manos;
donde únicamente la arena es eterna
para aquellos que construyen
sobre arena.
Al atardecer vimos desde la playa
un barco que huía hacia alta mar.
Era un barco de carga
el que huía hacia un mar que mantiene a flote.
Todavía vive esa fe –
la fe en un mar que mantiene a flote,
la esperanza en barcos recién construidos.
Con la ley de la necesidad
va meciéndose un navío camino del día;
llevado por un mar que mantiene a flote.
&&&
El hombre en la tormenta de los espejismosLa Humanidad se siente huérfana en el bosque encantado de los espejismos.
¿Es en los días de los que lloran o en los años de los que ríen?
Me desperté en mi barco, rugía la tempestad y se anunciaban cambios malévolos.
Encontré juncales y libélulas, y también olas y caracolas.
El oleaje sostenía al barco.
¿Qué era pues lo que me asustaba?
Es peor que nunca ser hombre entre los hombres.
Todos tienen los mismos deseos y se conocen mutuamente demasiado bien.
¿Es en los días de los que lloran o en los años de los que ríen?
El bosque puede contestar, pero solo con el eco que le hemos dado.
El mar puede contestar, con los barcos que construimos y hundimos.
Desde el día en que el hombre tuvo una reputación desarreglada,
desde el día en que las olas deber y crimen
.........................................se juntaron sobre nuestro cabello
nos preguntamos cada vez que los truenos anuncian un cambio malévolo:
¿Es en los días de los que lloran o en los años de los que ríen?
&&&Lo incansable
Pronto se cansa el hombre, la vida no se cansa.
Pronto se cansa el ojo, la luz no se cansa.
Con infinita desesperanza para ti personalmente
se arrastrará libre por la espesura la cabrilleante serpiente
en la eternidad de las eternidades, y el lagarto de la luz
trepará por el tronco y verá los caminos de la luna,
que yacen palpitantes en todos los mares.
Un día cuando todas las cortinas se conviertan en noche ciega
y la muerte corte abruptamente todos nuestros conflictos sobre la forma
el sol besará miles de millones de hojas
pero jamás nos buscará a nosotros en la espesura
Quizás encuentre caballos de río,
los pesados hipopótamos, los inmensos devoradores de nenúfares,
y murciélagos durmiendo cabeza abajo
en las guaridas embriagadas del eco de los cambios.
Pero jamás ha obtenido nadie una respuesta,
una corriente sin respuesta fluye, resplandece, arde.
Una corriente sin respuesta fluye, resplandece, arde.
Ejercítate por tanto en el arte de soñar lo bueno
tan totalmente que tú puedas ser lo bueno plenamente,
y practica el gran arte del consuelo
que reúne de nuevo el coraje de tu corazón.
Tiéndete a través de la duda la mano a ti mismo
y proporciona con ella a la tierra de tu nostalgia interior
una simiente de significado para los años de tu futuro.
Y modélate en días soportables
un arte propio del pensamiento que lleve tu grito
hacia días todavía más soportables
y tierras todavía más soportables.
&&&
El juego
Cuando quieras creer que tú navegas
...........................fácilmente contra la corriente,
sube corriendo al puente una noche de luna.
El puente de piedra zarpa de inmediato contra la vieja plata de la corriente.
Nunca llegas a tiempo a ningún sitio, pero en la vida
mucho ha de ser juego para poder vivirla.
&&&
Tarde en el interior del paísSilencioso se refleja el enigma. Él hila la tarde
en juncos inmóviles.
Aquí en el tejido de la hierba hay una delicadeza
que no nota nadie.
Silencioso mira fijamente el ganado con sus ojos verdes.
Desciende caminando crepuscularmente sereno hasta el agua.
Y el lago les ofrece a todas las bocas
su inmensa cuchara.
&&&El regreso
El caminante que retorna de los caminos
sabe que ya nada queda por contar.
Se sabe todo mediante los nuevos aparatos que llegan a todos.
De su vida en países extranjeros
nada tiene que contar que no hayan dicho mejor
los aparatos que siempre se anticipan.
Camina en un mundo donde los rumores
han dejado de ser transmitidos por personas de carne y hueso.
Encuentra a un campesino que ya lo ha oído todo
en un cajón que puede captar voces lejanas y reproducir sus palabras.
Y cuando les dibuja algo en la arena
para explicarles lo que ha visto en países lejanos
lo rechazan con gestos diciéndole que ya lo han visto
mejor y con mayor claridad que en los dibujos que pueda hacer en la arena.
Y cuando les pregunta que cómo puede ser eso
le señalan una casa que no está lejos de allí
a la que llaman La Casa de las Imágenes vivas.
Allí sentados en sillas hemos visto el mar en movimiento, dicen,
y hemos visto naufragar barcos y derrumbarse ciudades asoladas por el terremoto,
y hemos visto aldeas de lejanos países destrozadas por la guerra.
Es lo que hemos visto en La Casa de las Imágenes vivas. Y hay una casa de esas en cada pueblo.
Él asiente entonces seriamente con la cabeza.
Y les pide agua para beber. Y mientras la saborea les dice:
Ahora estoy bebiendo un vino que precisamente en este instante están extrayendo de una cuba en una finca de las afueras de Funchal. Y sacando un panecillo de su mochila le da un mordisco y les dice: Aquí estoy comiendo un pedazo de oan que en este mismo instante me da una mujer en la India.
La diferencia radica en que yo llevo conmigo la fuerza de mi imaginación,
mientras que vosotros la recibís enviada de países extranjeros.
&&&
Caballo y jinete
A lo largo de cien generaciones
fue mejorada genéticamente la raza del caballo árabe
para uso de una serie de príncipes que ya habían degenerado.
A veces también las colas que saludaban a esos déspotas
finalmente los despedían con sus saludos hasta el abismo,
mientras el árabe sobre el que cabalgaba el déspota
clavaba los cascos en el suelo y frenaba
al borde del precipicio.
Es lo que pasa con los caballos y otros animales mejorados.
Por eso Goya y otros grandes pintores
en sus retratos ecuestres han dedicado
mucha más atención al caballo
que al jinete relativamente ocasional,
ya fuese este basto o refinado,
un principiante en la montura
o un pertinaz anciano.
El sueño de fundir con seguridad caballo y jinete
fue el centauro,
el jinete que es su propio caballo.
Es el sueño del jinete
de no ser nunca descabalgado.
&&&
La lombriz
Quién honra a la lombriz,
la cultivadora que trabaja bajo la hierba en las entrañas de la tierra.
Es la que mantiene la tierra en transformación.
Trabaja totalmente llena de tierra,
muda de tierra y ciega.
Ella es el campesino más modesto, el campesino de allá abajo
donde se visten los campos para la cosecha.
Quién honra
a la profunda, la serena cultivadora,
al eterno campesino pequeño y gris en las entrañas de la tierra.
&&&
Final del viaje
Muchos de los que en el cine han estado
hablan como si Guatemala hubiesen explorado.
El chico que realmente la había visitado no está a la altura
cuando a sus vecinos trata de contarles su aventura.
Cuando les relata verdaderas historias de alucine
suspiran: “Ay, si al menos estuviésemos en el cine”.
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